Canto XXX
Es así como se mueve, desde que murieron, tenso aún y amargo para un tiempo de incertidumbre fabricada; contra todo descanso, así como merodea, a un tiempo en los límites del mundo y en el estallido de su ritmo previsible. En los márgenes de la historia, para el vértigo del pensamiento que abisman los que luchan, plantada a mitad de los conflictos del lenguaje y la resurrección de lo que todavía resiste, E se despeina para las matanzas, volcada en la suerte de los hombres y los pueblos, como para decir de pronto –y así expresarlo–: yo. Nosotros. En la intemperie del deseo. Es así como se mueve, como rearmo el arco en la garganta; así como comienzo. En
tonces
habló por su boca la mitad de su memoria
y un ojo de niño se volcó de parte a parte. No
más: de E habréis de oír más tarde (no todavía), de sus venas
para siempre ya azules —de la cruz a mil metros de distancia,
… el terror de la lengua al mediodía.
[…continúa aquí]
.
