Contra la somnolencia
Escribe Mª Ángeles Maeso
en el periódico contrainformativo "Diagonal"
(Madrid, 5-18 de febrero de 2009):
A dos años de Amonal, el anterior libro de poemas de Enrique Falcón, nos llega ahora Taberna Roja, la segunda parte de esa especie de trilogía con la que este poeta dejará consignado el malestar de nuestro tiempo: Amonal, Codeína y Ántrax; es decir: violencia, adormecimiento y miedo. Taberna roja refiere, pues, el estado de atontamiento, ataraxia o indiferencia en el que flota el ser humano ensimismado. Lo que, por encima de todo, se oye en esta Taberna son los gritos de los reventados de la historia, la sintaxis rota de los maltratados y, junto a tanta presencia de la muerte, las acusaciones dirigidas, entre otros, al poeta que se muerde la lengua o se tapa con trapos la boca; al poeta, también narcotizado de realidad impuesta.
El volumen está compuesto por poemas para no doblar las rodillas, para “mirar de frente a la desesperanza y no bajar los ojos”, según indica una de la pedradas del epílogo, donde, a modo de poética, el autor hace una defensa de la poesía política. Resulta reseñable en ese sentido la rotunda negación de que ésta, también personal, también irracional, responda a consignas de ningún vicario; reseñables también las incisivas propuestas para entender la tradición, lo panfletario, lo utópico, para, finalmente, fijar como objeto del poema político lo evidente imprevisible.
